jueves, 28 de noviembre de 2013
Voz.
Cuando tu voz no tiene dueño,
y te ahogan, te callan.
Cuando nadie te quiere escuchar,
a nadie le importa lo que tienes que decir...
jueves, 21 de noviembre de 2013
Soy una mezcla de soledad y esquizofrenia.
Querido calor vital:
Por una vez he de olvidarte y he de plasmar mis propios sentimientos bajo el calor de un viejo flexo, junto a la tibia luz de una vela y rodeada de hostilidad.
Miro a los lados, asustada, por las sombras inexistentes. Busco una mirada que me atormenta y no existe. Sé que tras estos muros hablan de mi... Todos están en contra.
Tengo una maraña de cables por cabeza: no sé que quiero ni qué estoy haciendo. Me cuesta mirar al futuro, pero porque no hay futuro para mi. Me sofoco al pensar en la muerte, pero día a día camino a su lado (y si no la encuentro, la busco para darle la mano).
A veces siento como si algo o alguien agarrara mi garganta y apretase fuerte. En ocasiones veo, sin estar dormida, a la gente que quiero muriendo.
Tengo una mierda por corazón, y es que no es fácil explicar como cuando algo me parece bello y lo aparto de mi lado, sólo por miedo. Tengo miedo a ser feliz y odio a la humanidad.
Escribo estas líneas con los ojos empapados en lágrimas, dudando si seré capaz de escribir una sola línea más.
Pienso en las caras de horror de los que descubrirían mi cuerpo inerte. Pero ya nada hay para luchar, pues todo lo que he emprendido se ha hundido.
He perdido.
Siempre.
Así es mi día a día.
Soy yo, una mezcla de soledad y esquizofrenia.
Por una vez he de olvidarte y he de plasmar mis propios sentimientos bajo el calor de un viejo flexo, junto a la tibia luz de una vela y rodeada de hostilidad.
Miro a los lados, asustada, por las sombras inexistentes. Busco una mirada que me atormenta y no existe. Sé que tras estos muros hablan de mi... Todos están en contra.
Tengo una maraña de cables por cabeza: no sé que quiero ni qué estoy haciendo. Me cuesta mirar al futuro, pero porque no hay futuro para mi. Me sofoco al pensar en la muerte, pero día a día camino a su lado (y si no la encuentro, la busco para darle la mano).
A veces siento como si algo o alguien agarrara mi garganta y apretase fuerte. En ocasiones veo, sin estar dormida, a la gente que quiero muriendo.
Tengo una mierda por corazón, y es que no es fácil explicar como cuando algo me parece bello y lo aparto de mi lado, sólo por miedo. Tengo miedo a ser feliz y odio a la humanidad.
Escribo estas líneas con los ojos empapados en lágrimas, dudando si seré capaz de escribir una sola línea más.
Pienso en las caras de horror de los que descubrirían mi cuerpo inerte. Pero ya nada hay para luchar, pues todo lo que he emprendido se ha hundido.
He perdido.
Siempre.
Así es mi día a día.
Soy yo, una mezcla de soledad y esquizofrenia.
lunes, 7 de octubre de 2013
martes, 1 de octubre de 2013
El que me impide ser feliz.
Hay ahí una ventana ¿la puedes ver?
Está ahí, inmóvil, rompiendo con la monotonía de la blanca pared.
Tras ella puedes ver el mar salvaje.
Puedes oírlo.
Puedes olerlo.
Casi... puedes tocarlo...
Pero el empañado cristal te congela los dedos,
te deja sin aliento,
asustado.
¿La puedes ver?
Pues esa ventana eres tú.
Está ahí, inmóvil, rompiendo con la monotonía de la blanca pared.
Tras ella puedes ver el mar salvaje.
Puedes oírlo.
Puedes olerlo.
Casi... puedes tocarlo...
Pero el empañado cristal te congela los dedos,
te deja sin aliento,
asustado.
¿La puedes ver?
Pues esa ventana eres tú.
lunes, 22 de abril de 2013
Libido.
Nos vemos como dos extraños cuando nos cruzamos.
Pero en realidad hay más que "tensión no resuelta" entre nosotros.
Somos amantes nocturnos, amantes en nuestros sueños...
somos dos almas condenadas a la soledad, por miedo.
Apaga la luz y deja que las horas corran,
como nuestros cuerpos sofocados,
danzando bajo la luz de la Luna.
El relente moja nuestras ropas. Pero ya no las necesitamos.
Cómeme, bébeme.
Nos ciega el sol de la mañana: "¿quieres quedarte a mi lado?".
Silenciosos, nuestra respiración se hace una.
Lloramos, nos damos cuenta de que nuestro único final feliz
ha sido el culmen de nuestro libido desenfrenado.
El despertador emite su agudo llanto,
nos despertamos sofocados, cada uno en su cama.
Nuestro lugar sólo está en sueños.
La realidad no nos dio la oportunidad de tener nuestro final (feliz o no).
Un final para despedirnos, desnudos, hasta que la juventud muera.
El viento se lleva con él nuestra memoria cuándo el sol asoma por el horizonte infinito.
Infinito, como nuestro amor carnal.
Sólo me queda esperar a que se haga de noche de nuevo.
lunes, 18 de marzo de 2013
Como si yo no estuviese ya allí.
Aquello era lo único que me quedaba, vagar sin rumbo ¿qué otra opción tenía?
Estaba perdida, lejos de todo y cuando conocía. También estaba lejos de la razón.
No estaba completamente segura de poder aguantar firme a la intensa borrasca que se avecinaba. Cientos de preguntas azotaban mi mente, intentaba eludirlas, necesitaba dejar mi mente en blanco para tener por lo menos algo que me atara a la cordura.
Fue inevitable que la gente me mirase al pasar, debía tener un aspecto horrible.
Cuchicheaban, podía escuchar como sus labios se juntaban y como se volvían a separar en un frenético sube y baja. Rompiendo el silencio, rompiendo mi alma.
La civilización entera estaba a mi alrededor.
Pero sus voces sonaban lejanas, con eco... como si no estuviesen allí.
lunes, 4 de marzo de 2013
¡No me solteis!
Recorto, copio y pego frases alentadoras.
Las coloco allá dónde sé que puedo verlas.
Dibujo y pinto colores, tratando de teñir también mi alma.
Rio y escucho caciones para nada tediosas.
Intento que se vuelva a desbocar mi corazón.
Reposo como muerta,
sólo me separa del abismo el repirar y unas manos que me sujetan.
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