jueves, 14 de julio de 2011

Te confieso



Al borde de la depresión te confieso.
Al final del abismo por el que me precipito puedo afirmar
que tu recuerdo
es lo único que me hace sonreir.

domingo, 10 de julio de 2011

Jose Rubio's Nova Era



Increíble, magnífico, sublime.
Notas escapadas, fugitivas.
Sangre de metalero, hirviendo, corriendo desvocada
y siendo testiga de aquel corazón desvocado y maltrecho que os escuchaba.
Aura de felicidad, de ira, de envidia, de rabia.
No podría describir.
Felicidad de poder escuchar esa obra maestra.
Ira, absurda ira por no poder encontrar las palabras exactas para describirlo.
Envidia de aquellas melodías tan hermosas.
Rabia, de que aquello, como todo lo bueno se acabase.
Cura única para aquella alma perdida que os admira,
para que aquella alma que vaga tenga un motivo más por el que luchar.

sábado, 9 de julio de 2011

Sólo necesito que pierdas el miedo.



Me ahogo.
Siento que me rompo por dentro.
Al verte gritar, al verte sufrir,
al verte encerrado en una cárcel de muros transparentes.
Estamos separados,
unidos al mismo tiempo por una cadena.
Pero esta cadena está rota.
¡Rompámosla!
Pues tan solo necesito que pierdas el miedo.

viernes, 1 de julio de 2011

Sin sentido.


Uno por otro,
el amor se confunde.
Conjeturas que digo falsas.
Temores que son verdaderos.
Amor que oculto por el rechazo.
Despedida anticipada.
Un hola precipitado.
Decisión errónea.
Que me volverá a llevar al camino de la locura.
Que me volverá a confundir y a perder todo por lo que soñé.

viernes, 24 de junio de 2011

Se difuminan las letras.


No se si lloro porque te amaba.
O si por el siempre hecho de que soy una niña a la que le han arrebatado su juguete.

miércoles, 22 de junio de 2011

Su camino


Diablo.
Ángel que decidió rebelarse a Dios.
Lucifer, desterrado a los infiernos.
Porque aunque era hijo de Él
decidió que quería ser libre,
libre para elegir su camino.

sábado, 11 de junio de 2011

Derramar.

Escribiendo tenues notas.
Derramo el tintero encima de mis composiciones.
Lloro, lo he perdido todo.
Lloro.
Lloro.
Seco mis ojos y tiro las hojas.
Sin intentar ver lo que tenía antes escrito.
Y comienzo a escribir de nuevo una oda a la maestría.