lunes, 6 de junio de 2011

Horrible deuda.


Me endeudaron.
Me hicieron creer que sería feliz.
Me dijeron "vive, sin pensar en las consecuencias".
Y fue verdad.
Viví libre, temerosa, sí, de caer de nuevo.
Era demasiada felicidad para este, mi maltrecho corazón.
Latía desbocado, alegría, tras alegría.
Pero en realidad un día todo estalló.
Era demasiado.
Y ahora debo devolver todas aquellas risas en forma de lamentos.
De lágrimas.
De sufrimiento agonizante, ahogado en el alchol de mi botella.

sábado, 4 de junio de 2011

Siento fuego en mi interior.



Fue en una décima de segundo cuando el rumbo de mi vida cambió drásticamente.
Fue en una décima de segundo cuando se rompieron todas mis esperanzas.
Se marchitaron todas mis ilusiones.
Fue en tan solo una décima de segundo cuando mis planes se rompieron en mil pedazos.
Y reposan ahora en el suelo.
Manchados por la sangre de mis heridas.
Mojados por las lágrimas de mi ser.

domingo, 22 de mayo de 2011

Hollow years.



Haré una oda a la gloriosa melodía.
Al acorde menor.
A la voz armoniosa que acompaña al dulce sonido de la perfección.
A una fuerza motriz mayor que mi voluntad.
Una oda a mis años huecos, años vacíos.
Años, simplemente años.
Carentes de sentido.
Porque renací justo en el momento
en el que una dosis de fuego de metal
comenzó a correr salvajemente por mis venas.
Absurdo.
Cierto.
Y absolutamente necesario.

jueves, 19 de mayo de 2011

Fingir.


Adoro fingir, eso me permite estar a tu lado más tiempo.
Adoro suspirar en silencio, porque el eco de mi respiración te mataría.

viernes, 13 de mayo de 2011

Bravo corazón



Uno, dos, tres...
Cuentas los pasos.
Cuatro, cinco, seis...
Cuentas las respiraciones.
Siete, ocho, nueve...
Cuentas los latidos.

"Serénate, bravo corazón"
Pero él te hace caso omiso.

Brinca, se revoluciona.
Arde, se congela.
Tiembla, se mantiene estático.

"Serénate, bravo corazón"
Pero él, está enloquecido por aquel aroma.

martes, 3 de mayo de 2011

Extraño sentimiento.



Surgen de lo más profundo de ti.
Sin saber como.
Colores, que son rosas marchitas.
Dulces impulsos nerviosos, que creen amargar en lo más profundo de tu alma.
Mentiras piadosas.
¡Apiádate de mi, cerebro maldito!

Pero las lágrimas por muy dulces que sean,
por todos los colores que se transparente a través de ellas...
Seguirán siendo una dulce condena.
Oh, dulce condena.

lunes, 2 de mayo de 2011

Indiferencia.


Fuego. Hielo.
Te quemas. Te congelas.
Intentas sumirte en un mar de silencio.
Deseas ahogarte en un falso e inexistente mundo de olvido, de indiferencia.
¿Realmente quieres?
Ser indiferente significa rendirte.
Ser indiferente es no luchar.
Ser indiferente es conformarte con el dolor.
Porque el mundo puede cambiar.
Porque puede ser un lugar maravilloso.
Y estes ríos de lava ardiente
podrían ser sustituídos por ríos de agua clara.
Ríos donde no cabe ni una lágrima más.
Pues desembocaron en el mar de la esperanza.